ASI FUE EL MILAGRO DE NUESTRO PADRE
El Dr. Hugo Galli Riart, persona muy conocida en Asunción del Paraguay, nació el 22 de julio de 1920. Profesión Veterinario. Sus dos hijas se educaron en el Colegio Teresiano, por lo tanto conocía a la Compañía por las reuniones a las que concurría como padre de familia.
También tuvo relación con las Hermanas a raíz de la donación, que con todos sus hermanos, habían hecho, para ser fieles a una expresa petición de su madre: donar la casa familiar de San Juan Bautista para una obra de Iglesia. La Compañía aceptó esa donación cuando la hermana del Dr. Galli se la ofreció y la destinó a Casa de Formación. El Doctor no conocía a Nuestro Padre.
En el proceso fue el primer testigo del milagro y él personalmente se encargó de buscar los diez testigos que requería el caso.
Contó que desde su juventud padecía de asma alérgica y que arrastró esta enfermedad durante unos 40 años. Treinta o cuarenta días antes del milagro su situación había empeorado notablemente.
El Dr. Chaparro, especialista en pulmón, después de varios estudios radiológicos, le confirmó la existencia de un QUISTE AERÍFERO INFECTADO. Como un tratamiento intenso de antibióticos no diera resultado, el mismo médico, a petición del paciente, consultó con especialistas de E.E.U.U., Uruguay y Brasil. Todos coincidieron en que el caso no tenía otra salida que la cirugía.
El enfermo se sentía tan mal que aceptó la operación, que se realizaría en Asunción en el Sanatorio Migone. La operación consistía en abrir la caja toráxica y amputar el lóbulo inferior derecho del pulmón. Confiesa que temía por su vida y se encomendaba a Dios. La víspera de la operación un amigo en quien confiaba mucho (médico anestesista) le aconsejó que no se operara en Asunción, sino en San Pablo, Brasil, pues estaba más adelantado en lo que a terapia intensiva se refiere en los Centros médicos.
Su carácter de asmático lo exige, le dijo, y esa misma noche decidió ir a San Pablo. Allí lo esperó en su consultorio el Dr. Manuel Sgaib, especialista en enfermedades pulmonares. Confirmó el diagnóstico de Asunción y decidió la operación., después de consultar con el Equipo Médico del Hospital "Servidor Público Estadual de San Pablo", donde se realizaría la operación.
Se fijó el día de la intervención quirúrgica, pero el enfermo estaba tan cansado, con dificultades respiratorias, sin poder desplazarse, que el Médico de Brasil opinó que podía descansar unos días antes de la operación y se fue a casa de su hija en Río de Janeiro por unos tres días.
Mientras tanto su hermana, la Sra. Hortensia Galli de Mersán, había ido a un pueblo cercano de San Juan Bautista y con la angustia de la enfermedad tan grave de su hermano, pensó que en ninguna parte oraría con más fervor que en la Capilla de su casa donada a la Compañía y decidió llegar hasta San Juan. Entró directamente en la Capilla y se arrodilló a rezar. Sólo pedía la vida de su hermano. Al salir se encontró con la Hna. Ana María Oruezábal, le contó su preocupación y toda la Comunidad prometió empezar enseguida una Novena a Nuestro Padre pidiendo su curación. Dicen en el proceso que en todas las Hermanas surgió una seguridad grande de que Dios concedería esa gracia y que sería el milagro para la Canonización.
Se propusieron rezar por la mañana y por la noche a nivel individual y toda la Comunidad y las Aspirantes hacer la NOVENA. Ese día, domingo, comenzaron.
Ese mismo domingo, el Dr. Galli empezó a sentirse muy mejorado. La disnea, sibilancias, etc., que el médico había anotado en la descripción del cuadro médico, habían desaparecido. Se sintió capaz de ir hasta la playa sin ayuda de terceros. Una certidumbre interior de que ya no necesitaba operación empezó a adueñarse de él. Desapareció el catarro purulento y respiraba profundamente.
Al día siguiente fue a San Pablo. Le hacen las radiografías de rigor y el martes, al retirar el sobre cerrado y lacrado, no pudo dominar la curiosidad y lo abre. "Yo sentía que iba a tener esa sorpresa" decía y efectivamente el quiste ya no estaba. Feliz, llamó al médico, le confesó haber abierto el sobre y leído el resultado de las radiografías. El médico le contestó: "tome un taxi y venga inmediatamente".
Al constatar la desaparición del quiste, el Dr. Sgaib ordena otra radiografía por si hubiera habido una "traspapelación" dice. Y un nuevo estudio, esta vez a cargo de un profesional japonés, considerado el mejor de San Pablo, vuelve a mostrar la inexistencia del quiste que antes ocupaba medio pulmón. Vuelven a reunirse 19 médicos del Hospital Estadual y anotan, como conclusión, CASO INSÓLITO EN LA MEDICINA.
El Dr. Galli dice "yo sólo quería rajar de allí", estaba eufórico, pero ellos, los médicos decían "Ud. tiene resuelto el caso, pero nosotros no". Tres días después regresó a Asunción. Fue entonces cuando Doña Hortensia se enteró de lo sucedido y lo comunicó a las Hermanas. El Dr. Galli viajó a San Juan Bautista para agradecer las oraciones de la Comunidad y les contó, con las lágrimas en los ojos, lo que él llamó "milagro" desde el principio.
Se comunicó a Roma. El Padre Simeón de la Sagrada Familia llegó a Asunción a conocer al Dr. Galli y ver la posibilidad del milagro. Dijo que nada se podía hacer hasta pasados cinco años. Durante este tiempo el Dr. Hugo Galli se reconoce curado en un 95% del asma, además de haber desaparecido la grave enfermedad. Un hijo que declaró en el proceso dijo: "parece que está rebobinando al revés, está cada día mejor, a pesar de los años".
Pasaron cinco años. El 12 de setiembte de 1989 comenzó el Proceso en la Curia Metropolitana de Asunción. Antes de esa fecha estuvo de nuevo el Postulador de la causa, P. Simeón a instruir a la Hna. Lucila Diáz Bordenave sobre su cargo de Vicepostuladora. Se constituyó, por primera vez, en el Paraguay un Tribunal Eclesiástico para un proceso de "presunto milagro" Formaron el Tribunal el Sr. Arzobispo, Mons. Felipe Santiago Benítez, su auxiliar Mons. Pastor Cuquejo, que delegaron en el Juez Padre Rubén Darío Céspedes, Fiscal de Justicia Padre César Alonso de las Heras, Notaria Actuaria Elba Britos, Notaria Adjunta y copista del Proceso Hna. Ma. Jesús Lerga, Perito Médico Dr. Fernando Rocholl.
Acudieron diez testigos a pedido de la Hna. Vicepostuladora y dos más de oficio solicitados directamente por el Tribunal. Vino a deponer el médico de San Pablo, Dr. Sgaib, a quien misteriosamente, le fueron cambiadas las vacaciones para el tiempo justo en que se necesitaba su declaración. También declararon los médicos que tuvieron relación con el Dr. Galli que inspeccionado de nuevo y sometido a más estudios radiológicos y tomografía computarizada dio como resultado: UNOS PULMONES LIMPIOS CON UNA PEQUEÑA CICATRIZ.
El acto de clausura del proceso fue el día 28 de diciembre de 1989.
El Dr. Hugo Galli Riart se convirtió en un hombre de Fe. Asistió, con su esposa, a la Canonización en Madrid el día 16 de junio de 1993.
No podemos dejar de mencionar a la Hna. Pilar Feliú, entonces Superiora General de la Compañía , que en el año 1988 en su visita al Paraguay y escuchar el relato de la curación del Dr. Hugo Galli, dio el impulso para seguir investigando sobre el supuesto milagro que iba a llevar a Nuestro Padre a los Altares.